20 minutos · sin costo

    Te lo enseño por dentro y te digo si te conviene.

    No es una llamada de ventas con presentación de diapositivas. Abro una cuenta real en pantalla, me cuentas cómo vendes hoy y vemos juntos si esto te sirve. Si no te sirve, te lo digo y no pasa nada.

    Qué pasa en esos veinte minutos.

    0–5

    Me cuentas cómo vendes hoy

    Qué ofreces, por dónde te llega la gente y en qué parte se te complica. Sin cuestionario: solo cuéntamelo como se lo contarías a un amigo.

    5–15

    Abro el sistema en pantalla

    Una cuenta real, con el menú, los embudos y la bandeja funcionando. Te enseño exactamente lo que verías tú el primer día y contesto lo que quieras preguntar mientras lo ves.

    15–20

    Te digo qué haría yo en tu lugar

    A veces es «entra al sistema». A veces es «tómate el curso gratis primero» o «arregla tu oferta antes de automatizar nada». Digo lo que pienso, no lo que me conviene.

    Lo que no va a pasar. No hay descuento que se vence esta noche, no hay contrato que firmar en la llamada y no te voy a llamar tres veces después. Si me dices que lo vas a pensar, te mando el resumen y me quedo callado.

    Para que no perdamos el tiempo ninguno de los dos.

    Agenda si…

    • Eres coach o consultor y ya cobras por lo que haces
    • Estás peleando con varias herramientas que no se hablan
    • Se te caen conversaciones entre WhatsApp, Instagram y el correo
    • Quieres ver el sistema antes de creerle a una página web

    Mejor no agendes si…

    • Buscas que alguien te consiga clientes por ti
    • Todavía no tienes claro qué vendes ni a quién
    • Quieres una demostración para copiar la estructura
    • Vendes productos físicos o servicios que no son formación
    Si no encajas, no te quedas sin nada. El curso de arranque es gratis y no pide tarjeta, y en el canal está publicado casi todo lo que sé. Puedes tomar lo que te sirva sin hablar conmigo nunca.

    Antes de agendar.

    Nada. Si tienes a la mano cuántas personas te escriben al mes y qué haces hoy con ellas, la conversación rinde más. Pero si no lo sabes, también sirve —eso mismo suele ser parte del problema.

    Solo si tú quieres compartir pantalla. No te voy a pedir contraseñas ni accesos, ni en la llamada ni después. Si en algún momento alguien te los pide diciendo que va de mi parte, no se los des y avísame.

    Soy yo. No tengo equipo de ventas ni voy a pasarte con nadie. Si en algún momento crezco tanto que no alcance a atenderlas todas, prefiero cerrar la agenda antes que ponerte a alguien que no conoce el sistema.

    Los horarios que ves son los que tengo libres, en tu zona horaria. Si vives con mucha diferencia de horas y ninguno te sirve, escríbeme y buscamos uno.