Me cuentas cómo vendes hoy
Qué ofreces, por dónde te llega la gente y en qué parte se te complica. Sin cuestionario: solo cuéntamelo como se lo contarías a un amigo.
No es una llamada de ventas con presentación de diapositivas. Abro una cuenta real en pantalla, me cuentas cómo vendes hoy y vemos juntos si esto te sirve. Si no te sirve, te lo digo y no pasa nada.
Me cuentas cómo vendes hoy
Qué ofreces, por dónde te llega la gente y en qué parte se te complica. Sin cuestionario: solo cuéntamelo como se lo contarías a un amigo.
Abro el sistema en pantalla
Una cuenta real, con el menú, los embudos y la bandeja funcionando. Te enseño exactamente lo que verías tú el primer día y contesto lo que quieras preguntar mientras lo ves.
Te digo qué haría yo en tu lugar
A veces es «entra al sistema». A veces es «tómate el curso gratis primero» o «arregla tu oferta antes de automatizar nada». Digo lo que pienso, no lo que me conviene.
Agenda si…
Mejor no agendes si…
Nada. Si tienes a la mano cuántas personas te escriben al mes y qué haces hoy con ellas, la conversación rinde más. Pero si no lo sabes, también sirve —eso mismo suele ser parte del problema.
Solo si tú quieres compartir pantalla. No te voy a pedir contraseñas ni accesos, ni en la llamada ni después. Si en algún momento alguien te los pide diciendo que va de mi parte, no se los des y avísame.
Soy yo. No tengo equipo de ventas ni voy a pasarte con nadie. Si en algún momento crezco tanto que no alcance a atenderlas todas, prefiero cerrar la agenda antes que ponerte a alguien que no conoce el sistema.
Los horarios que ves son los que tengo libres, en tu zona horaria. Si vives con mucha diferencia de horas y ninguno te sirve, escríbeme y buscamos uno.